En el instituto conocí a Bea que aparte de ser mi mujer y madre de mi hijo Lucas, es mi compañera de viaje en esta vida, con ella he aprendido lo que es el amor incondicional y por eso le doy las gracias por eso y por todo lo que me aporta.

Ser padre para mí, aparte de educarlos, cuidarlos y del amor instantáneo que brota al nacer, los hijos es la responsabilidad de acompañarlos a que consigan lo que quieren ser.